miércoles, 4 de noviembre de 2020

"El mundo es una prisión" 2do. Premio Internacional de Poesía


 


2do. Premio Certámen Internacional IAMAQ - Sade Filial Tucumán.

El título basado en una frase de Shakespeare y el contenido sugerido por la obra de Aldous Huxley "Un mundo feliz".

Octubre de 2020


jueves, 22 de octubre de 2020

"Jardín Huxley" Fotografía Social - Mención Internacional - Carlos Cabrera (Grupo Foto Arte)


Mención fotográfica en el Certámen de la Internacional Academy MAQ (Movimiento de Arte Cuántico Italiano) y SADE Tucumán. 

Título:     Jardín Huxley” 

Técnica:  Foto con Cámara Sony Super Steady Shot  

                5.1 Mega pixels (Sitio: Plazoleta de Caminito, Buenos Aires). 

  

Imagen que ilustró el poema “El Mundo es una Prisión” (2do. Premio en el rubro Poesía)

ambos de la autoría de Carlos Alberto Cabrera.


El título de la fotografía basado en "Un Mundo Feliz" de Aldous Huxley, y el título del poema, "El Mundo es una Prisión", en una frase shakesperiana.


La imagen fotográfica pertenece a las actividades del Grupo Foto Arte de San Miguel - José C. Paz coordinado

por la Prof. Laura  Barbero.


Celebramos el doble premio y expandimos arte regional a través de Sade Filial Malvinas Argentinas en la Provincia de Buenos Aires.

jueves, 8 de octubre de 2020

"La Pandemia de Pandora", Novela Corta Testimonial


"No estábamos preparados para el “arresto domiciliario”. Si no habíamos hecho nada malo, nada prohibido, pero el castigo impuesto por la fuerza de la ley no se discutía. Conforme pasaban las semanas íbamos viendo la expansión de un virus letal. Y aceptábamos de mala gana la imposición del encierro. Después de todo era para protegernos. Sin embargo, esta misma aceptación masiva del orden impuesto nos llevaba a razonar otros principios peligrosos y extremistas: ¿Y si fuera, al fin y al cabo, el eslabón que precede al control absoluto de los individuos? Ya lo habíamos visto en producciones cinematográficas, paradójicamente de origen yanky, donde el apocalipsis no solo se expresaba a través de la furia de la naturaleza misma, sino también tenía la forma de una nueva guerra, de ataques químicos y bacteriológicos que acababan con poblaciones enteras. Cuántos relatos distópicos ya lo preconcebían en el tiempo. Otra vez “1984” me parecía posible, aunque desde un plano no necesariamente totalitario. Pensaba que, tal vez, el salto de calidad del dominio de los hombres ahora pasaría por el grito desesperado del mismo hombre reclamando cuidado y protección sin medida. ¿Con quién habrá que acabar en el mundo futuro, de quiénes tendremos que protegernos, que Dios será el falso y cuál el verdadero? Y allí estará el orden con forma de hierro retorcido, sin rostros, sin mascarillas, sin corazón, aguardando la chicharra de seguridad sonando con estridencias en calles desiertas. Corríamos el novedoso miedo de aceptar, sin más ni más, la esclavitud absoluta y definitiva. Un mundo exterior y virtual se propagaría en pantallas, para seguir el día a día, como un Gran Hermano universal, solicitando autorización para esto o para aquello a un poder invisible e invencible".

"La Pandemia de Pandora", Carlos Cabrera, Ediciones Caballitos de Ajedrez, Buenos Aires 2020

viernes, 25 de septiembre de 2020

Sociología de la Vestimenta

 


En su estudio sobre Historia y Sociología de la Vestimenta, el semiólogo francés, Roland Barthes, reconstruye apreciaciones de otro gran estructuralista, Ferdinand Saussure, y compara criterios de análisis equivalentes:
De acuerdo con su punto de vista, la vestimenta guarda una doble perspectiva para su interpretación, pues reconoce una condición sociológica y colectiva, por un lado, y otra individual e independiente, por el otro. Así como reconocemos un uso individual de la lengua dentro de un lenguaje social determinado, así podríamos identificar un uso selectivo del uso de la indumentaria.
En el tiempo y en un espacio físico concreto, la sociedad en su conjunto dicta normativas e impone un discurso con pretensiones de conducir a las mayorías, en el caso del vestido, sobre todo, impuesto a través de la imagen y sus significados simbólicos.
Ahora bien, así como yo, individuo social, me adjudico un habla particular, también se mueven, en mi entorno, otras fuerzas más amplias que están reguladas por el mismo sistema social en el que existo, y me educarán para ser insertado en el modelo propuesto. Las mayorías son mentalmente perezosas y aceptan las normas, en el mundo presente como en el antiguo. Las culturas son construcciones que, por lo general, responden a factores históricos, políticos y religiosos. Es así como una tribu debe reconocerse en el mundo para que exista, con su estigma, hábitos y costumbres, con su propia historia, independiente del resto; en otros términos, con una identidad propia que le dé vida. Al imponerse las formas sociales de convivencia o se acepta mansamente para ser integrado en una comunión colectiva, o se transgrede a la ideología dominante, sometiéndose a la persecución o al aislamiento. El sistema impone cánones y modelos que están para ser emulados. El simbolismo del significado hizo lo demás.
Del mismo modo y con idéntico criterio, la moda dicta normas; e impone un principio que trasciende al individuo para masificarse.
En la antigua sociedad romana, la vestimenta también implicaba mensajes implícitos. Si la toga viril representaba pertenencia a un grupo ciudadano, también la mujer romana, por medio de la stola, habría de llevar una nueva indumentaria que la honraría de acuerdo con el espíritu de la nueva moralidad impuesta. La stola llegó a ser sinónimo de virtud y pudor femenino.
Catherine Salles valora la indumentaria en cuanto "la composante inédite d´un costume peut avoir une fonction sociologique en permettant de déterminer l´appartenance d´un individu à un groupe spécifique. Dans ce cas là, elle peut participer au désir de représentation d´un personnage soucieux d´inspirer le respect ou de manifester sa supériorité et sa richesse". (1)
Los tiempos cambian, la indumentaria también, pero el trasfondo sociológico sigue definiendo una forma de ser y un estilo de vida. La vestimenta no hace a la calidad de la persona, pero sí establece una valoración subjetiva de la misma. Por fortuna, preconceptos y prejuicios, tienden a desaparecer entre las nuevas generaciones.

(1) "El componente original de un traje puede tener una función sociológica, al determinar la afiliación  de un individuo a un grupo específico. En este caso, puede participar en el deseo de representación de un personaje ansioso por inspirar el respeto o para manifestar su superioridad o riqueza".


Carlos Cabrera: 
"Mundus Muliebris", Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Valencia 2010
Bibliografía: Barthés, Roland: "Histoire et Sociologie du Vètement", Annales: Economies, Sociétés, Civilisations, XII, 1957, pág. 435  //  Salles, Catherine: "Costume et Société", 2003, pág. 57.

martes, 8 de septiembre de 2020

"El Monje Negro del Apocalipsis" (Novela)

 



Prólogo

“Usted bien lo sabe, estimado lector: Comprenderéis que nos queda poco margen para el error. El orbe se inunda de agua apocalíptica. La nave donde ya nadie cabe ha agotado los pasajes del último viaje. El tiempo breve ya no se hace de siglos. Toda la historia se concentra en el mero instante. La tierra teme y tiembla. Hay necesidad de representar papeles que no están hechos para los actores. Usted mismo es un engañador falaz, un personaje cómodo que, como uno, se sienta en un sillón amable para ser transportado a un horizonte desconocido.  Ocurre que lo que usted busca, en realidad, ya lo vive. Toda novela histórica es una versión transformada del presente. Esta misma es una metáfora de lo que somos.
Así, inmolados sobre el pensamiento descabellado de la existencia, dos hombres intentaban desplegar las inútiles alas de la imaginación. Sobre una hoja de fuego anotaban nombres de diosas, de reinas-madres, de guerreras. Buscaban en libros historias de género para discernir. Leían algún pasaje de Gigalmesh o recitaban pasajes de Safo. Discutían sobre el origen de la misoginia, trababan lucha oponiendo las ideas, desmenuzaban argumentos y los reconstruían, dejando palpitar la ignorancia de los otros. No siempre eran tan profundos, en ocasiones, terminaban discutiendo sobre algún aspecto primordial del universo, como la del átomo de una gota de lluvia y su vida breve…”

“El Monje Negro del Apocalipsis”
Novela histórica
Carlos Cabrera Bazán
Registrada en Valencia, España.

Alejandro Dolina: Historias del Barrio de Flores

        Alejandro Dolina: Historias del Barrio de Flores 1) Historias de Aparecidos "En la calle Bolivia todos se acuerdan de Amelia, u...