sábado, 5 de septiembre de 2020

"Antígona, Civilización y Barbarie"

     El Contexto Político, Cultural y Literario, en época del Primer Peronismo 


“E
l crítico y ensayista Martínez Estrada decía que “el interior ha mirado siempre a la metrópoli como la Metrópoli; sus planes nacionalistas y los del resto han sido antagónicos y hasta disyuntivos. Es desde entonces, pues, que Buenos Aires ha sido el centro, alrededor de la cual ha girado la vida argentina, la organización nacional, la cultura y su riqueza” (1). Alberdi, al respecto, agregaba: “No son dos partidos, son dos países; no son unitarios y federales, son Buenos Aires y las provincias…el que creía y confiaba en su ciudad, como buen porteño, negaba automáticamente el interior, la República” (2). 

El hombre de Buenos Aires era estadista por derecho propio, y quien quisiera manejar la cosa pública tendría que comportarse como porteño; el provinciano de alma era un pobre diablo. La nueva Nación imperante sólo reconocía el modelo portuario; el interior sólo producía “cabecitas negras” (3), los famosos “descamisados” (4) que descenderán hacia los años 40 hasta la azorada y tumultuosa Reina del Plata. 

La ciudad puerto se mostraba al mundo con orgullo y escondía los resabios de la barbarie. 

El porteño se fue haciendo y consolidando en ese contexto, y fue adquiriendo de su propio mundo los rasgos que definieron su carácter, su temperamento y su contradictorio ser. 

Nació y creció sintiendo que Buenos aires lo era todo. 

Lenta, pero gradualmente, fue apareciendo un nuevo eslabón en la cadena social, silencioso y oculto, que también era la Argentina: La masa semianalfabeta fue ganando espacio al ritmo de un nuevo modelo político que se impuso en las elecciones del 46. Primero había estallado el famoso movimiento del 17 de octubre de 1945 (5), punto de inflexión de la sociedad argentina contemporánea. Hasta aquí la cultura sólo había sido para la elite.¿Cuál era, entonces, el marco cultural en época de Antígona Vélez de Marechal? Una lucha de ideas sustentada por una premisa cierta, pero insuficiente para explicar el fondo del problema: Imperialismo o Independencia (más tarde sería Liberación o Dependencia). Se aplicaba en la cultura el mismo resorte antagónico aplicado en la política (6). El marxista Jorge Abelardo Ramos lo había dejado bien claro en su obra “Crisis y Resurrección de la Literatura argentina”, al expresar que perduraba, todavía, una conciencia antinacional de carácter literario y cultural. Martínez Estrada y Borges redujeron la dimensión popular del “Martín Fierro” y, junto a otros, se dedicaron a una literatura de evasión escasamente comprometida con el factor social, real y tangible. Había un mayor apasionamiento por leer las obras de la generación del 25: “Don Segundo Sombra” de Güiraldes, “El Juguete Rabioso” de Arlt, los relatos de Horacio Quiroga o todo lo que desembarcaba con sabor parisino. 

Mucho se ha dicho que la era peronista produjo muy poco en lo cultural y que la elite, mucho más entendida en el arte, hubo de esperar al “Boom” de los años sesenta para recuperarse de la enfermedad del populismo. 

Sin embargo, siempre hubo una conciencia nacional que despertó a derecha e izquierda del centro (todo dependía desde que punto de vista se veía la realidad y dónde estaba parado uno para describir el horizonte).  

El mismo Marechal es nombrado Director de Cultura de la Nación en 1947 y al año siguiente se publica su mejor obra: “Adán Buenosayres”; hasta Cortázar lo había condecorado con las mejores palabras y sería un referente suyo para “Rayuela”. 

Leopoldo no estaba huérfano de historia y literatura, escritores de diferentes tendencias apoyaron al Movimiento Nacional: Arturo Jaureche, Raúl Scalabrini Ortiz, Homero Manzi, Armando Discépolo, Fermín Chávez, Rodolfo Puiggrós o Jorge Abelardo Ramos. Si antes había sido el tiempo de revistas literarias inolvidables como “Martín Fierro”, “Proa” o “Sur”, ahora en los años cincuenta aparecía “Contorno”, primero en una línea exclusivamente literaria, después de la Revolución del 55 con un aire de exhalación de crítica política. 

No hubo extinción cultural, sino un cambio de orientación que, si bien excluyó a algunos, conformaba un momento de ruptura para la puesta a punto de una búsqueda de identidad propia e independiente. 

Fue un tiempo en que el teatro independiente comenzó a perfilarse. El arte dramático que, en su origen, había sido esencialmente elitista, a partir de ahora comenzaría a expandirse por los pueblos y ciudades del territorio argentino. Un año antes de "Antígona Vélez", en un previo acercamiento a la tragedia griega, Marechal estrenaba, en la Facultad de Derecho, una adaptación de “Electra”. Así, a pedido del oficialismo, presenta la adaptación de la obra de Sófocles con la cual se adjudica el Primer Premio Nacional de Drama. Era el año de “Bestiario” de Julio Cortázar y “Misteriosa Buenos Aires” de Manuel Mujica Láinez. 

El Teatro Nacional Cervantes, fundado en 1921, convertido en Teatro Nacional de la Comedia en 1933 y en Monumento Histórico Nacional desde 1995, albergaría, de este modo, el significativo valor de haber representado, por vez primera, la versión nacional de la “Antígona” griega, la mujer trasgresora y libre del diecinueve, cuya dimensión humana abría un vínculo atemporal con el mito y con la expresión universal de la literatura”. 

Carlos Cabrera 

Facultad de Filología, Universidad de Valencia 2008 

 

Notas al pié de página 

(1) Martínez Estrada, Ezequiel: “Radiografía de la Pampa”, Editorial Losada, 5ª edición, pág. 195; Buenos Aires 1961. 

(2) Citado en Pérez Amuchástegui, 1981: pág.109. 

(3) “Cabecitas negras” era la forma despectiva con la que se llamaba a la gente pobre del interior que llegaba a la metrópolis europeizada. 

(4) “Mis Queridos Descamisados” fue la forma más frecuente en como Eva Perón se dirigía, en sus discursos, a la plebe que se aglomeraba en la Plaza de Mayo para escucharla. 

(5) El 17 de Octubre de 1945 fue el punto de inflexión que marcó la incorporación de los sectores populares a la vida política argentina. Nunca más las minorías podrían imponer su voluntad sobre las masas populares. En la década 1945/55, los trabajadores llegaron al nivel máximo de participación en la distribución del Ingreso Nacional, un poco más del 50 %. El sueño de una patria más justa, libre y soberana, de una democracia social de avanzada, comenzaba a tornarse realidad.  

(6) Braden o Perón fue la consigna eleccionaria del peronismo en 1945. Braden era el cónsul estadounidense en Argentina. La memoria histórica y selectiva no recuerda el nombre de los candidatos opositores; todos recuerdan el nombre de Braden. 

martes, 18 de agosto de 2020

"Tomar Conciencia"

 


"Tomar conciencia" es una frase que escuchamos a menudo y a la cual no siempre le prestamos demasiada atención, sobre todo los jóvenes, probablemente porque concluye siendo una frase hecha desvinculada de la realidad. Pero...¿es importante tenerla? Contesto: En primer término conciencia es saber qué pasa a tu lado, qué sucede en tu entorno y qué ocurre en el mundo. Conciencia es adoptar el primer rasgo humano con forma racional: sé que acontece en el universo en el que vivo, por lo tanto, sé que debo hacer para transformarlo. Ahora bien, el segundo interrogante que se me ocurre es ¿si los jóvenes tienen conciencia y, muchas veces (por no decir siempre), más libre, flexible y práctica que los adultos, por qué no podemos avanzar hacia un modelo de convivencia individual y colectivo armónico? ¿Por qué nos cuesta abandonar la agresión implícita (y la otra demasiado evidente) en vez de buscar la  tolerancia desde nuestra realidad cotidiana? Se me ocurre pensar que más allá de las transformaciones espontáneas que van generando las sucesivas generaciones en algo falla el sistema, sí, también los adultos, verdad, pero en el fondo hay algo que  involucra directamente a los jóvenes: Esta aparente fragilidad de conciencia juvenil es, en buena parte (sino toda), la falta de un Proyecto Personal que pueda insertarse en un nuevo mundo. En el film alemán "La Ola" podemos observar con que métodos sencillos se puede movilizar la juventud entera y, más allá de los fines, vuelve a mostrarnos que el grado de conciencia necesario para revertir el presente es un proyecto posible, y que son los jóvenes los primeros interesados en actuar ante la presencia de estímulos que sacudan el polvo del hastío, el tedio y el aburrimiento. Los jóvenes existen y, lejos de creer que viven sólo para ellos, están expectantes de que nos organicemos para ser organizados. Conciencia sobra, sólo falta la acción coherente de los adultos para que se movilicen a favor de un lugar, de un pueblo y la humanidad entera. La inercia de los jóvenes no contribuye al cambio pero, cuando la juventud se compromete, la realidad pasa a ser un presente que también nos habla de futuro...

Prof. Carlos Cabrera 

Alumnos Colegio Nacional de San Miguel (2002)

jueves, 13 de agosto de 2020

"La Noche de los Cuadernos Rotos" (Novela)

 

"Recuerdo que estábamos en clase de Historia y la Profesora, que se llamaba Lobos pero le decíamos "Lobito"  porque nos devoraba con una mirada casi salvaje, nos preguntó qué sabíamos sobre el General Roca.... Levanté la mano y contesté: “Por lo que yo sé fue dos veces Presidente de la República y… mató a todos los indios”. Después de algunas carcajadas se escucharon murmullos mientras el Rober me codeaba para que callara. “¡Señor Cabrera, me hace el favor de abandonar la clase - me gritó la profesora con fina prepotencia - No voy a permitir ninguna insolencia contra los próceres de la patria. ¡Gracias al General, la Nación todavía existe!”. Esa era la calidad de enseñanza a la que estábamos sometidos. Alguien se había apropiado del pensamiento único y manejaba los resortes del poder para conducir marionetas humanas. Por si acaso, por si algo fallaba, estaban ellos, los exterminadores..."

La Noche de los Cuadernos Rotos, Capítulo IV.

"Siempre imaginé que los medios eran el gran monstruo necesario para que todo pareciera, para la gran representación universal dirigida por los poderosos. Solo la voz de los que seguían vivos podría extender la verdad de los hechos tal como sucedieron, no lo verosímil de la construcción necesaria en la que muchos creían. Qué diferencia sutil entre aquello que parece y lo que, efectivamente, es. Un ardid, una trampa, un simulacro en la que es sencillo caer desde la ignorancia y, aún, desde el conocimiento insuficiente e impreciso de la verdad. Por eso, siempre ha sido peligroso el ser pensante, el que pudiera romper el molde del conservadurismo con ideas de vanguardia que acabaría con los privilegios de unos a favor de las mayorías. Casi diría un círculo vicioso de la historia en la que el hombre comete una y otra vez el mismo error. Sin embargo, no todo es freno a la evolución humana. Hay algo a favor de Hegel en contra de las posturas nihilistas de Nietzsche. El hombre universal avanza, da pequeños pasos de calidad, casi imperceptibles para los ojos de una sola vida...El orbe existe, no solo porque Dios lo quiere, sino también porque la especie lo declara".

La Noche de los Cuadernos Rotos, Capítulo XX.


jueves, 6 de agosto de 2020

"Hoy, ni ayer ni mañana"


"Mientras estamos hablando, he aquí que el tiempo, envidioso, se nos escapa: Aprovecha el día..." (Horacio). Esta frase inmortal del poeta latino ha renovado su fuerza categórica para vover a imponerse, ya no solo entre los jóvenes, sino también entre los adultos; estos porque sienten que el tiempo se diluye como agua entre las manos, aquellos porque el concepto futuro es algo demasiado incierto para pensar en él. Como consecuencia lógica de este doble perfil sociológico, nos encontramos frente a una única opción: lo que sucede. Pareciera como si el tiempo se hubiese frenado en un presente perpetuo. Hemos perdido la dimensión del tiempo; ha desaparecido la línea con las observaciones del pasado y las probabilidades del futuro. Hoy pedimos a un alumno/a un trabajo práctico de Historia representado en un segmento, para conocer el proceso, sus causas y consecuencias; para mirar al futuro sin errores, en probabilidades científicas basadas en el ensayo y en el error, para comprender lo vivido, asimilar el presente y actuar, en consecuencia. Pero invalidamos estas premisas en pro del presente, amo y señor del tiempo. Se borra la experiencia, se invalida el futuro, solo late el corazón de la hora en la que se vive, lo demás no cuenta. Mueren los proyectos. Se reduce el espacio habitable, se expande la tierra estéril, se secan los ríos y el átomo de agua se adormece en el aire. Como mucho, nos preocupa el día siguiente. La visión se estrecha en un recorrido lineal que ya ni siquiera araña el horizonte (cuando el verdadero poder creativo está del otro lado), vivimos en un constante "Dark Side of the Earth"; si sucede algo extraordinario, es gracias a un ser extraordinario (que los hay, la ciencia es un fiel reflejo de las excepciones entre los mortales). Mi impresión, tal vez sea una concepción bradburiana del asunto (pero creo que Ray tenía razón, "Crónicas Marcianas" es la metáfora de una hecatombe posible). Carpe Diem, es una bellísima frase, aunque creo, muy mal interpretada por algunos jóvenes y demasiados adultos".

Prof. Carlos Cabrera

Alejandro Dolina: Historias del Barrio de Flores

        Alejandro Dolina: Historias del Barrio de Flores 1) Historias de Aparecidos "En la calle Bolivia todos se acuerdan de Amelia, u...